El 3 de Mayo se celebran las cruces de Mayo en muchos lugares del mundo, pero en el pueblo se va a la ermita ese sabado. ¿Por qué se celebran?
La fiesta de la Cruz de Mayo tiene sus antecedentes en la celebración precristiana conocida como
Festividad de los Mayos (o
Palo de Mayo, del inglés
maypole), en la que se conmemoraba el tiempo medio de la
primavera rindiendo cultos a la naturaleza. En especial, se festejaba adornando un
árbol o eligiendo un
tronco o
tótem al que se le ponían adornos o flores, mientras se hacían danzas rituales y se cantaban o hacían recitaciones. Con la llegada del cristianismo, esta fiesta fue adaptada a la nueva fe, reemplazándose el tótem por la
cruz cristiana. En algunos países se mantienen en forma paralela las festividades de la Cruz de Mayo y del Palo de Mayo.
Otra interpretación parece tener su origen en el hallazgo por
Santa Elena de la cruz donde murió
Cristo. La historia narra cómo el emperador
Constantino I el Grande, en el sexto año de su reinado, se enfrenta contra los
bárbaros a orillas del
Danubio, en una batalla cuya victoria se cree imposible a causa de la magnitud del ejército enemigo.
Actualmente, la liturgia cristiana ha eliminado esta fiesta de su calendario, quedando unificada con la fiesta de la
Exaltación de la Santa Cruz, celebrada el 14 de septiembre, fiesta de origen similar.